"Los ponentes del Inspira son atrapasueños"

"Los ponentes del Inspira son atrapasueños"

No recordamos qué asistente al festival dijo esa frase, pero no podía ser más acertada. Los atrapasueños nos rodearon en el Festival Inspira, en Siurana de Prades, mientras escuchábamos atentos todas las charlas de los ponentes.

Esos atrapasueños fueron, gracias a Eva y Carol, el principal elemento decorativo de nuestros casi tres días de convivencia y resulta que, sin saberlo, se convirtieron también en la mejor metáfora del mundo.

Los protagonistas de nuestras imágenes somos los narradores y la imaginación es la utopía que permite cambiar el mundo. Si cambiamos los símbolos que nos guían lograremos cambiar el mundo y como narradores tenemos la responsabilidad de hacerlo.
— Toni Mañach

Y es que todas las charlas que presenciamos del 26 al 28 de junio en plena naturaleza atraparon nuestros sueños, nos pellizcaron, nos removieron por dentro y nos dejaron emocionalmente del revés.

A esta edición del Inspira, la tercera ya, no fuimos a desconectar como alguien podría pensar sino que fuimos, precisamente, a conectar entre nosotros y con nosotros mismos.

Festival Inspira 2015-web-142 copia.jpg

Nuestra intención era resumir en esta crónica todas y cada una de esas charlas, pero se perdería por el camino lo más importante. ¿Cómo transmitimos con palabras el brillo en los ojos, el nudo en la garganta, el ‘clic’ que nos hizo verlo todo más claro?

Menos mal que Carmen y su cámara inmortalizaron no solo esos momentos sino también las sensaciones y ahora estas fotos nos permiten volver a sentirlo todo de nuevo.

Lo que sí podemos contar en palabras, por ejemplo, es que el primer viaje en coche que Nina da Lua pudo hacer tras superar su sarcoma de Ewing hace 4 años fue hasta Siurana, para asistir al Inspira.

 

Que Cayetana, una niña de 9 años veterana ya del festival, ha decidido que de mayor quiere ser fotógrafa y participar en el proyecto Mujer Mariposa contra la violencia de género.

O que, al finalizar el festival, los atrapasueños de Eva y Carol se vendieron de forma improvisada entre los asistentes y todo el dinero recaudado, casi 700 euros, fue a parar a la ONG Living Nepal de Pol y Sara.

Son estos detalles los que hacen del Festival Inspira un festival diferente a los demás. Son unos días en familia, la propia y la que se crea allí, son unos días de aprendizaje, de piel erizada cada poco rato.

Solo en el Inspira se aprende sobre la técnica Alexander bajo los árboles, solo en el Inspira se disfruta de un concierto folk al amanecer en un acantilado. Solo en el Inspira los niños hacen amigos a los que dan por sentado que verán el año que viene, solo en el Inspira hay personas como José, que sin formar parte del equipo, no paró de trabajar y ayudar en todo lo que pudo.

Solo en el Inspira se crea esta magia y solo los que lo vivimos somos tan afortunados. Ya estamos contando los días para el Inspira 2016.

GRACIAS

na sua lua

 Lorena Fernández

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