Exploradores polares: We are northern

Pablo y María, We Are Northern, presencian el ritual del té en la #ExpedicionMerzouga. Foto de Álvaro Sanz.

Pablo y María, We Are Northern, presencian el ritual del té en la #ExpedicionMerzouga. Foto de Álvaro Sanz.

Pablo y María son norteños y eso nos lo dejan claro en su proyecto personal: We Are Norhern. Además, Pablo y María son aventureros, discretos, sensibles, amables, simpáticos y un millón más de calificativos positivos.

Forman parte de la familia polar desde sus inicios, cuando aparecieron en 2013 en esa expedición a Cutamilla, y les hemos pedido que que nos lo cuenten ellos mismos en esta entrevista.

 

¡Hola chicos! Os conocimos en pack y os entrevistamos en pack también. ¿Nos contáis quiénes sois y en qué consiste vuestro proyecto We Are Northern?

Somos Pablo y María, Él y Ella, buscadores de Nortes y creadores de We Are Northern, nuestro proyecto personal. Entre semana, cada uno de nosotros tiene su trabajo de oficina pero sacamos chispas a los fines de semana y vacaciones para hacer lo que más nos gusta: viajar, conocer lugares más cerca o más lejos, y retratar los recuerdos que hacemos allí.

Después de un tiempo de empezar a viajar más a menudo y sacar fotos de nuestros viajes, nos dimos cuenta de que es genial tener fotos de los sitios a los que vamos pero nos daba pena que quedaran olvidados en el disco duro del ordenador y, con suerte, verlas de nuevo unos meses después. Así que decidimos crear nuestro pequeño cuaderno de bitácora donde tenemos la oportunidad de acompañar nuestros recuerdos de palabras, y que así permanezcan en el tiempo tal y como los vivimos, para poder volver a ellos cuando queramos y sentirlos de nuevo.

 

María, tú sueles disparar en analógico, ¿nos cuentas qué es lo que más te atrae de la fotografía analógica?

M. Empecé a tirar en analógico en 2014, poco después de que empezara a interesarme la fotografía en general. Aunque los comienzos fueron bastante desalentadores (quizá no comencé con la cámara correcta), el proceso de tirar en analógico me empujaba a seguir intentándolo. Empecé a ver más fotografía y fotógrafos que tiraban en analógico, y me di cuenta de que me gustaba de una manera estética por los colores, el grano, las imperfecciones que hacen singular una foto… pero también por el contenido detrás de la foto: más que la calidad de la imagen o la nitidez, me quedo con la idea de singularidad, el encanto de “ese momento” que es único, el reto de disparar sólo una vez, del saber o poder elegir. 

Me ayuda a pensar más en lo que tengo delante, ser más consciente de la luz, la composición… Realmente supone un desafío: tienes 36 oportunidades, y sabes que no todas las capturas van a ser buenas, pero eso me ayuda a estar más despierta y concéntrame más en la foto, pero también en lo que me rodea. Incluso he aprendido que en ocasiones hay que apartar la cámara, respirar y disfrutar ese momento. Ya habrá otros… 

Empecé a tirar en analógico en 2014 (...) y me di cuenta de que me gustaba de una manera estética por los colores, el grano, las imperfecciones que hacen singular una foto… pero también por el contenido detrás de la foto: más que la calidad de la imagen o la nitidez, me quedo con la idea de singularidad, el encanto de “ese momento” que es único, el reto de disparar sólo una vez, del saber o poder elegir.
— María Larreina
 

Lleváis muchas expediciones con nosotros y alguna más todavía está por venir. ¿Cuál es la expedición de la que le guardáis mejores recuerdos cada uno y por qué?

M. Uf! Qué difícil... Todas, todas han tenido cosas especiales. Recuerdo con mucho cariño nuestra primera expedición, en octubre de 2013 en Cutamilla, un lugar precioso, donde conocimos y escuchamos a Álvaro por primera vez, y desde entonces no hemos podido desengancharnos de sus expediciones. Galicia en autocaravanas en mayo de 2014 fue genial, por el plan y porque Álvaro conocía muy bien la zona y nos llevó a lugares espectaculares, lo mismo que Marruecos en 2015; y Eslovenia en septiembre de 2014, por los paisajes, el grupo aventurero, y porque Pablo y yo pudimos revivir nuestro primero viaje juntos hacía 9 años en ese mismo lugar. Aunque la #expedicioncies pudiendo disfrutar de una isla exclusivamente para un grupo de “veteranos” ha sido muy especial!

P. Como bien dice María, después de siete expediciones vividas, es muy difícil quedarte con una. Siempre recuerdo con especial cariño la expedición en autocaravanas por Galicia porque fue la primera expedición larga que hicimos. Torralba en 2015 fue también muy especial porque allí nació algo muy importante para nosotros y, por supuesto, nunca podré olvidarme de las bellas dunas de Merzouga.

Sin embargo, si me tengo que quedar solo con una creo que elegiría la expedición a Eslovenia. Por lo increíble que es el país y la naturaleza tan absolutamente pura que tiene; porque tres días antes de que empezara la expedición ni María ni yo sabíamos que íbamos a ir; por el grupo que se creó y porque Álvaro planificó una expedición simplemente genial, combinando la fotografía con largas caminatas por la montaña, actividades deportivas y charlas nocturnas siempre acompañadas de una buena hoguera.

 
 

¿Qué lugar del mundo os encantaría visitar y fotografiar?

M. Tengo aún muchas cuentas pendientes en nuestra tierra (el País Vasco) y en general en el norte de España, pero si hablamos de un destino internacional, siempre pienso en naturaleza y verde en estado puro. ¿Quizá Canadá, los grandes parques naturales de EEUU o los países nórdicos? Y pensando en contrastes, Australia me atrae un montón.

P. Especialmente desde que llegamos de Expedición Cíes no me puedo quitar de la cabeza el pensamiento de que vivimos en un zona del planeta increíble. Idealizamos localizaciones en nuestros viajes al extranjero y no nos damos cuenta de que a pocos kilómetros de distancia podemos disfrutar de paisajes y costumbres igual de fantásticas o incluso mejores. Por eso coincido con María en que deberíamos conocer mejor nuestra tierra y disfrutar de todos los rincones absolutamente bellos que tiene. 

Fuera de nuestras fronteras, tengo muchas ganas de visitar Islandia, Argentina o Canadá. Y me encantaría volver a Nueva Zelanda. Y puestos a pedir, espero no tardar en poder ver auroras boreales que, por cierto, en inglés se llaman Northern Lights :-)

Especialmente desde que llegamos de Expedición Cíes no me puedo quitar de la cabeza el pensamiento de que vivimos en un zona del planeta increíble. Idealizamos localizaciones en nuestros viajes al extranjero y no nos damos cuenta de que a pocos kilómetros de distancia podemos disfrutar de paisajes y costumbres igual de fantásticas o incluso mejores.
— Pablo Cerezo
 

¿Un sueño por cumplir?

M. Nunca pierdo la esperanza de que surja algún proyecto profesional que se identifique más con mi forma de entender la vida, y que me ilusione de tal forma que los días libres no sean uno de mis tesoros más preciados porque me motive y disfrute de verdad de lo que hago a diario. Y si además lo pudiera compartir con mi otra mitad, ya sí que no podría pedir más! 

P. Soy bastante soñador aunque creo que siempre a corto plazo y sin grandes pretensiones. Ahora mismo, sueño con poder aprender de mi suegro todo lo que pueda enseñarme para tener mi propia huerta. Sueño con aprender a tocar la guitarra. Sueño con ver ballenas y encontrar el coraje para sumergirme en el agua y poder verlas de cerca. Sueño con seguir viajando y compartiendo expediciones con María y todos los exploradores que quieran unirse. Sueño con que el proyecto de Expedición Polar no acabe nunca.

 

WE ARE NORTHERN

 María Larreina y Pablo Cerezo

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